Cada mañana… hay una persona a la que siempre quiero ver.
Taiki Inomata asiste al instituto deportivo Eimei y es miembro del equipo de bádminton. Todas las mañanas, Taiki se esfuerza por ser el primero en llegar al gimnasio, que siempre está abierto para los que quieren un entrenamiento extra, pero por mucho que se esfuerce, siempre hay alguien allí para saludarle. Antes, Tinatsu Kano, que practica tiros a canasta una y otra vez por la mañana, no era más que un modelo a seguir para Taika, pero ahora es la principal motivación para levantarse temprano y hacer más ejercicio. Y aunque Tinatsu parece una estrella inalcanzable, Taiki se propone hacer lo que haga falta para alcanzarla algún día.
Sin embargo… ¡¿quién iba a esperar que la distancia entre ellos se redujera en el verdadero sentido de la palabra?!










