Hitoyoshi Yokoya, un estudiante de preparatoria, llevaba una vida tranquila y apacible en su modesto apartamento. Sin embargo, su mundo cambió drásticamente cuando un día escuchó un llamado en la puerta. Detrás de ella estaba una misteriosa joven con un rostro inusualmente pálido y una mirada fría. Ella le ofreció sus servicios como empleada doméstica, pero sus palabras sobre ser una ex asesina a sueldo hicieron que Hitoyoshi dudara.
Aun así, el peligro repentino que los puso a ambos bajo amenaza de muerte lo convenció de aceptar su propuesta. Cada día con Yuki, como él decidió llamarla, Hitoyoshi se daba cuenta de que ella no tenía experiencia en las tareas del hogar. Sus ojos carecían del calor que suele acompañar las preocupaciones cotidianas. En su lugar, siempre estaba alerta y evitaba cualquier contacto cercano. Sin embargo, poco a poco Hitoyoshi notó cómo ella comenzaba a mostrar interés por el mundo que la rodeaba.









