Para crear al delantero más destacado del mundo que pueda llevar a Japón a ganar la Copa del Mundo, la Federación Japonesa de Fútbol ha iniciado el proyecto ‘Blue Lock‘ (La prisión azul). En este proyecto, se han convocado a 300 estudiantes de secundaria, todos ellos delanteros. En una situación extrema, donde ser eliminado significa perder para siempre la oportunidad de ingresar a la selección nacional japonesa, estos jóvenes talentos despiertan poco a poco su ego como verdaderos delanteros.
A veces eliminando a sus compañeros, a veces superando sus propios límites, han quedado 35 tras superar una dura selección. Sobrevivieron a este loco juego de supervivencia dominado por el ego y ahora se preparan para el mayor desafío de la historia: un ‘Gran Partido‘ contra la selección japonesa Sub-20, con el destino del proyecto ‘Blue Lock‘ en juego.










